Nuestra historia con el Autismo

Mi nombre es Margeiry, soy Psicólogo y tengo una familia maravillosa junto a Bernardo (mi esposo), dos hijos, Juan Miguel (5años) y Samuel Elias (1mes) y Nala nuestra perrita de compañía y soporte para Juan diagnosticado con autismo a sus 2años 7meses.


Juan Miguel es un niño amado, realmente es un niño feliz, con una sonrisa inspiradora y contagiosa y mirada alegre.. tuvo un desarrollo según lo esperado para cada periodo de edad hasta que después de cumplir 2años comenzó a presentar cambios en su conducta, algunos problemas sensoriales, dejo de hablar y poco a poco se fue ausentando.


Siempre hay alguien que te muestra lo que de alguna manera justificas para no ver porque eso te causa miedo y también dolor... una amiga me dijo con una disculpa por si generaba incomodidad ¨¿has notado que Juan pareciera que cada vez entiende menos lo que se le dice?¨... ese fue nuestro cable a tierra... el mensaje que le terminó de dar forma a lo que mi mente a veces me mostraba y asumir que no era por falta de contacto con niños de su misma edad entre otras cosas, algo estaba pasando y definitivamente no era circunstancial... y comenzó nuestra búsqueda para identificar qué le pasaba a nuestro amado hijo, no tenemos otros familiares con diagnóstico de autismo, ni antecedentes de otro tipo de problemas de salud mental, pero el autismo toco a nuestra puerta y el diagnóstico llegó.
Mi esposo y yo nos hemos acompañado y apoyado a lo largo de este proceso y los diferentes desafíos que el autismo nos ha presentado, pero también tenemos una red de apoyo familiar muy especial, mis hermanos.


En medio de toda esta situación y la búsqueda de realizar una actividad desde la casa para poder brindarle mas oportunidades a Juan Miguel (tiempo de calidad, juegos, terapias...) mi hermana Marianela quien pudo estar presente en la evaluación y diagnóstico de Juan, me propuso que le diéramos forma a lo que habían sido los cotillones para las niñas invitadas al 5 cumpleaños de Luca su hijo, inicialmente le llamamos Pretty Girly Pins, hoy en día Re-Do Bricks.


Re-Do Bricks inicialmente no solo fue una actividad, para mi, Re-Do fue lo que me saco del hueco del miedo, del desconsuelo y de la incertidumbre, de la tristeza, donde la mayoría de los padres entramos cuando nos dicen ¨su hijo tiene autismo¨ o cualquier otra situación que comprometa la salud de los niños con un ¨para toda la vida¨ de por medio. Re-Do Bricks fue y es para mi, una oportunidad de crear y de crecer.
Es por todo esto que en nuestra razón/labor social el Autismo es nuestro lema y asi desde nuestra experiencia y el conocimiento que hemos adquirido poder ayudar a otros padres, otras familias, otros niños.


Hoy podemos decir que el Autismo tiene una nueva historia, que los niños tienen muchas mas oportunidades para salir adelante y superar la condición en muchos casos.
El Trastorno del Espectro Autista es un reto que te invita a crear, reinventar, descubrir lo mejor de ti y de tu hijo, y hacer del proceso una aventura cargada de emociones, actividades, aventuras, y desde el amor, con confianza y fe, con optimismo, entendimiento y comprensión salir adelante, porque si se puede y los niños pueden estar mejor y mejor.

En Re-Do Bricks deseamos contribuir a la concientización sobre el Trastorno del Espectro Autista en nuestra comunidad, un diagnóstico acertado permite brindar la mayor cantidad de oportunidades para el niño, niña, adolescente o adulto que presenta la condición, también queremos ayudar a los padres, familiares y amigos de personas con autismo y sociedad a brindar espacios de inclusión e integración y facilitarles técnicas o herramientas para servir como agentes de apoyo constante en cualquier circunstancia.

Es importante para nosotros facilitar información adecuada a cerca del TEA que permita distinguir signos de alarma, conductas esperadas en cada etapa del desarrollo que ayuden a un diagnostico a temprana edad y poder diferenciar el trastorno del espectro autista de otros diagnósticos relacionados.
La historia del autismo comienza a abrirse a nuevos horizontes, rompiendo paradigmas y promoviendo la aceptación, la inclusión y la integración.
Cada puzzle y cada lego brick en nuestras piezas representan la fuerte presencia del trabajo de construcción consistente de todo aquel que directa o indirectamente tiene a alguien con autismo en su vida, un símbolo de fe y de amor, dando paso a la imaginación y la creación.